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EL ABANDONO


Por María Isabel Uribe Velasco

Psicóloga Clínica.



Priscila tiene 5 años, es una niña linda, sin embargo, ella no lo siente así, por lo general vive con mucho miedo y necesita que alguien la acompañe siempre, de esa manera siente que alguien la cuida. Ella vive con su mamá, las dos se sienten solas. Muy temprano su mamá y ella se levantan, se visten y salen de casa. Mamá la lleva a la guardería y la vuelve a ver hasta la tarde. Para mamá, todo está bien.


Aldo es un chiquillo de 6 años, hace tres que a su casa llegó un hermanito y desde entonces se siente solo. Su mamá y papá conviven con él, solo que se ha dado cuenta que desde hace meses mamá le dedica menos tiempo y la extraña ¿será que ya no lo quiere igual que antes?

Rebeca tiene 4 años, hace algún tiempo que tuvieron que alejarla de su mamá porque no la podía cuidar pues consumía sustancias.

La llevaron a un albergue del gobierno y paso un tiempo ahí. Un día, un señor y una señora se la llevaron para vivir con ellos en otra casa. La adoptaron y la tratan muy bien…aunque, de repente por la noche, siente mucho miedo y llora.


Juan es un niño de 7 años, es muy inteligente y guapo, vive con su mamá y papá. Ambos trabajan y por la mañana lo llevan a la escuela. Después, cuando toca el timbre y es hora de ir a casa, pasa por él su abuela, una señora regañona. A él otros amigos le comentan que sus abuelas son muy buenas y les dan lo que pidan. Se da cuenta que con él no es así, llega a casa de la abuela y hay una sopa que no sabe bien, lo pone hacer la tarea y después lo deja jugar en un cuarto que ella arregló para eso. Se siente solo y triste, extraña a sus papás, cuando les pide que no vayan a trabajar, ponen una cara de enojo o disgusto que entonces a él le da miedo, por ello ha dejado de hacerlo. A veces siente que no lo quieren.



El abandono se gesta en los primeros años de vida.

Diferentes circunstancias vividas, como las aquí relatadas, van dejando un dolor emocional en el ser humano. Y no solo en nosotros, los animales también son reactivos a estas experiencias donde, sin saber cómo y por qué, las personas que deberían cuidarlos y darles un espacio afectivo en sus vidas no lo hacen, pero…

¿Qué es el abandono?

Abandonar a alguien es apartarse de él, dejarlo, marcharse para alejarse temporal o definitivamente. De ahí que se convierte en una herida emocional. Las heridas emocionales no se ven, solo que sí existen, se sienten.


Nuestros personajes, tienen diferentes carencias, sin embargo, una de las más importantes es el abandono. Una herida emocional que, si no se atiende, permanecerá abierta, viva, hasta que se le ayude a sanar.


Y mientras esto sucede, se irán distorsionando las percepciones que se tengan sobre lo que ocurre en el ambiente. De ahí que no se podrán desarrollar conductas sanas basadas en la seguridad, valoración personal y otras condiciones psicológicas.



¿Conoces algún niño o niña que se asemeje a los aquí mencionados? ¿o pudiera ser un adulto que no logra vivir emocionalmente de la mejor manera?. Pues vamos entendiéndolos, acompañándolos, mostrándoles nuestro afecto y, si podemos, orientándolos a que busquen ayuda psicológica con un especialista. Les cambiaremos la vida.

Que tengan una excelente vida.

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