EL ORIGEN DEL MOLE: UN PLATILLO CON HISTORIA Y TRADICIĆN
- 3 abr 2025
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El mole es uno de los platillos mĆ”s emblemĆ”ticos de la gastronomĆa mexicana. Su compleja mezcla de ingredientes y su profundo sabor han conquistado paladares a lo largo de la historia. Existen diversas versiones sobre su origen, pero todas coinciden en que se trata de una preparación con raĆces prehispĆ”nicas que evolucionó con la llegada de los espaƱoles.
Antes de la llegada de los conquistadores, los pueblos indĆgenas ya preparaban salsas espesas a base de chiles, semillas y hierbas, utilizadas para acompaƱar carnes como guajolote o venado. Los mexicas, por ejemplo, elaboraban una salsa llamada mulli, palabra en nĆ”huatl que significa "salsa" o "guiso". Estas preparaciones solĆan incluir chiles secos, tomates, semillas de calabaza y hierbas como epazote o hoja santa.
Los pueblos mesoamericanos tambiĆ©n utilizaban el cacao en sus rituales y preparaciones culinarias, lo que sugiere que algunos antecesores del mole ya contenĆan este ingrediente, aunque sin azĆŗcar, pues este fue introducido por los europeos.
Con la llegada de los espaƱoles en el siglo XVI, la cocina mexicana se transformó con la incorporación de nuevos ingredientes como almendras, anĆs, clavo, canela y pan. Se cree que fue en los conventos donde surgieron las primeras versiones del mole como lo conocemos hoy, combinando ingredientes indĆgenas con especias traĆdas de Europa.

Una de las leyendas mÔs populares cuenta que el mole poblano fue creado en el Convento de Santa Rosa en Puebla. Se dice que una monja, en un intento por impresionar a un alto dignatario eclesiÔstico, mezcló diversos ingredientes y creó la famosa salsa. Otra versión menciona que el fraile dominico Fray Pascual se encontraba preparando una comida cuando, accidentalmente, diversos ingredientes cayeron en la cazuela, dando origen al mole.
Diversidad de Moles
Aunque el mole poblano es el mÔs conocido, en México existen mÔs de 50 variedades de mole, cada una con su propia identidad y tradición. Algunos de los mÔs representativos son:
Mole negro: Originario de Oaxaca, se elabora con chiles secos, chocolate y diversas especias, logrando un sabor intenso y ahumado.
Mole rojo: Similar al poblano, pero con un sabor mƔs picante y un color rojizo.
Mole verde: Hecho a base de pepitas de calabaza, hierbas frescas y tomates verdes.
Mole amarillo: TambiƩn oaxaqueƱo, con un toque menos dulce y mƔs especiado.
Mole manchamanteles: De consistencia mÔs ligera y con un toque frutal debido a la incorporación de plÔtano, piña y otras frutas.
El Mole en la Actualidad
Hoy en dĆa, el mole es un platillo infaltable en celebraciones y festividades mexicanas, especialmente en bodas, bautizos y el DĆa de los Muertos. Su preparación sigue siendo un proceso laborioso, muchas veces reservado para ocasiones especiales.
El mole no solo es un sĆmbolo de la fusión entre las culturas prehispĆ”nica y espaƱola, sino tambiĆ©n una muestra del ingenio y riqueza gastronómica de MĆ©xico. Su historia continĆŗa evolucionando, y cada generación aporta nuevos ingredientes y tĆ©cnicas para mantener viva esta deliciosa tradición.
