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Buen Fin no siempre es mejor principio

Actualizado: 14 nov 2022

Por: José A. Ciccone




Creo que los protagonistas principales del fin de semana que comprende desde el día 18 hasta el 21 de noviembre, llamado el Buen Fin, se han transformado en compras a más meses de crédito sin intereses –entrecomillado- para que el buen consumidor, se endeude ahora o nunca, aproveche una venta gigante, en algunos casos, de saldos sobrantes con los cuales se busca su salida inmediata, en otros, honrando al buen comercio de México.

Se supone que, de cada diez potenciales compradores, el cincuenta por ciento comienza a realizar sus búsquedas de ofertas, un mes antes que inicie este fin de semana extendido.

Las ventas esperadas para este 2022 superarían los 190,000 millones de pesos (9,500 millones de dólares), pero en lo personal –como analista de consumo- no termina de convencerme la forma marketinera con que se quiere fortalecer el envoltorio para regalo, pero no su integral contenido, que consistiría en verdaderas y palpables gangas, que es lo que realmente espera el comprador a la hora de hacer sus números domésticos.




Hay más promoción publicitaria que ventajas reales, existen estudios serios que nos hablan del súbito aumento de precios que algunas marcas aplican en sus artículos, en fechas anteriores al Buen Fin, para luego manifestar descuentos de hasta un 25%! No existe una comprobación fehaciente que el descuento sea cierto, comprobado, en cambio sí lo demuestran clientes quejosos que acuden a la PROFECO al ver estas ‘irregularidades de víspera’ que tanto llaman la atención. Siempre deseamos y esperamos que esto se corrija.

En este año, se espera un incremento del 20% en el comercio electrónico y en ventas en línea el aumento girará alrededor del 30% más que el año anterior. Las firmas comerciales que cuenten con una adecuada estructura logística –que admita tanto el comercio electrónico como la venta tradicional-, con la misma agilidad y facilidad para beneficio del cliente, serán las que capten y concreten mayores ventas, quedando mejor posicionados.

Cuando se dé la señal de partida en esta competencia comercial, con medidas sanitarias más relajadas, con cubre bocas opcionales y aforos menos controlados, por la misma reducción de la –hasta ahora- interminable pandemia, los negocios están listos y mejor preparados para recibir, cada día de la promoción, a 27 millones de clientes potenciales.

La experiencia de años anteriores hizo que las firmas más importantes solicitaran con la debida antelación, los inventarios de productos. Hubo compañías comerciales, que sobre inventariaron sus negocios, desde hace algunos meses con equipos de cómputo, aparatos de teléfonos celulares, hasta de alta gama, e incluso artículos varios relacionados con el próximo torneo Mundial de Fútbol que se jugará en Qatar, a partir del 20 de noviembre.

Los organizadores de esta magna promoción, aseguran que en este 2022 no existirá la jugarreta que los comercios aumenten sus precios antes de esa fecha, para luego ponerse a mano subiendo los mismos durante la promoción ventajosa del Buen Fin, porque ejercen control en los precios y monitoreos constantes que vienen observando desde meses atrás.

En concreto, creo que El buen fin debe aprovecharse sin excesos en las compras, cuidando el dinero, cotejando y vigilando que las promociones sean reales. Además, prepararse para el Buen Comienzo del año próximo, porque en enero es donde también se ven muchas ofertas que son reales, precisamente cuando los comerciantes deben vender a cualquier precio para poder subir la cuesta de ese mes y los venideros. Es claro que le deberíamos pedir a Santa Claus que atrase su llegada, correr la Navidad un mes y negociar con el niño Jesús y eso ya está -per se-, muy complicado, ¿no cree?



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