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“De estructuras municipales obsoletas a Regiones Metropolitanas conectadas”

¡PARDIEZ x HECTOR!

 

 

Por: Héctor J. García

 

En México hay 2478 municipios, habiendo estados de la república con más de 100, lo cual crea una compleja fragmentación interna para los estados en temas tan sensibles como infraestructura pública y seguridad. No necesitamos ser muy conocedores de políticas públicas para deducir que mientras más fragmentación hay en este tema, hay una menor eficiencia. Nomás imaginemos a un gobierno estatal lidiar con las deficiencias de alrededor de 100 secretarías de seguridad pública municipales.

 

Hablando de Baja California y para su fortuna, nació con 4 municipios. En 1995 Rosarito se convirtió en el quinto municipio, que para el contexto de aquel entonces era una decisión lógica en el sentido del boom turístico e inmobiliario de estadounidenses retirados. Para 2021 ya se habían convertido en municipios tanto San Quintín como San Felipe, que para el contexto moderno, fueron decisiones totalmente ineficientes pensadas con criterios políticos.

 

San Quintín y San Felipe eran las delegaciones más alejadas de Ensenada y Mexicali, respectivamente. En parte, esto provocó su atraso en varios aspectos, al grado que de ser zonas tranquilas se vieron azotadas por un gravísimo tema de inseguridad. Por ejemplo a San Felipe le costó el auge turístico que llegó a tener hace 30 años SIN SER MUNICIPIO.

 

Para los políticos es conveniente crear municipios, ya que se traduce en más puestos y control político. Su primer argumento es el cuento de fue necesario debido a que eran zonas alejadas y necesitaban tener contacto directo con la gente. Eso es falso, ya que tener una representación de gobierno con personas eficientes y prácticas de gobierno digital, es posible dar atención ciudadana. Otro ejemplo: Los problemas de regularización de tierra siguen en San Quintín, aún siendo municipio, ya que estas cuestiones se solucionan de origen desde el ámbito federal. 

 

Los problemas de infraestructura y seguridad pública (de hecho esta empeora cada vez) tampoco se solucionaron por arte de magia por el hecho de haberse convertido en municipios, ya sin entrar al tema de los nefastos perfiles que gobiernan esas 2 pobres entidades. El costo fijo de una entidad municipal equivale a millones de pesos que mientras el municipio tiene una menor población, le es más costoso al ciudadano. En la lógica de los políticos, una tienda de abarrotes (haciendo la analogía de que un negocio “pequeño” equivale a un municipio de poca población) debe tener director, gerentes, supervisores, asesores, capturistas, etc.

 

Otro truco de los políticos es el de decir que se crean municipios para darle espacio a los “pueblos originarios”, lo cual es una entelequia en el sentido de que prácticamente todos los seres humanos descendemos de personas que migraron, ya sea hace 150, 500 ó 3,000 años. En México habemos personas de todas las etnias y colores de piel, ojos y cabello, y como ciudadanos mexicanos tenemos los mismos derechos y obligaciones. En México, Oaxaca es el estado con mayor número de municipios (570) y a la vez uno de los más pobres, por lo que  no hay una correlación entre mayor prosperidad con mayor burocracia gubernamental.

 

Considerando la época de digitalización y conectividad en que nos encontramos, aunado al incremento poblacional, los municipios deben migrar a estructuras metropolitanas sólidas, como la que a marchas forzadas van logrando Tijuana, Rosarito y Tecate. No perdamos de vista que Tijuana tiene 20 veces más población que los dos últimos.

 

Eventualmente debe haber en México una profunda reforma en el sentido de los requisitos de número de habitantes, conectividad, infraestructura, seguridad y demás indicadores para que una entidad pueda ser considerada como municipio (tal vez clasificaciones) y llegar a un punto en que tal habría 3 ó 4 municipios por estado.

 

 

Sigamos atentos.

 

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